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    Las Bondades Providenciales del Misterio Creador son infinitas.

    A lo largo de la historia de la humanidad, se contemplaban con danzas, fiestas o tributos… por las lluvias, por la cosecha, por el nacimiento... Había un vínculo, llamémoslo “primitivo”, pero consustancial con el hacer cotidiano.

    En la medida en que el ser va dando explicaciones a su modo de evolución “razonable”, no festeja la lluvia, ni el amanecer, ni el eclipse, ni el nacimiento, ni la cosecha. Se hace protagonista de cualquier logro.

    Poco a poco va deshaciendo la comunión con la Creación, y va haciendo un culto a sus capacidades, a sus recursos. Y se va haciendo un colonial propietario del planeta.

    Y como “especie humanidad” se va apoderando y… manipulando todo su entorno, de manera productivista, rentable, ganadora, acopiadora.

    Y como cabía esperar en ese proceso, se plantea el control y el dominio de la propia especie en cuanto a reproducción, expansión, tipos de convivencia, formas de pensar, maneras de convivir… en base a un modelo de pirámide en el que unos auto-elegidos, con poder en todos los niveles, van derramando ese mismo modelo de poder en diferentes capas, para que cada una se sienta prepotente, dominante, autosuficiente.

    El modelo de poder se extiende con el “tú puedes” y “tú puedes”…; “querer es poder”… 

    Y así, la huella Creadora se desvanece. ¡Persiste la Bondad Providencial!, pero… como dice el refrán: “No hay peor ciego que el que no quiere ver”. Se umbilicaliza la consciencia de humanidad y –como el símbolo de la serpiente- se devora a sí misma.

    Porque, en ese dominio hacia sí, en ese dominio de “el hombre sobre el hombre” como humanidad, se establece un continuo desagrado, una permanente queja, una acidez corrosiva que lo que hace es –aún más- incidir en su egolatría, en su protagonismo.

    Salvo “avisos”, normalmente la envidia, la mentira y el prejuicio martillean una y otra vez la convivencia, la solidaridad, los ideales. Cualquier faceta se somete a una critica feroz, típica de “poder” –como el modelo prioritario que hemos citado-. Y llega hasta las pequeñas comuniones humanas: el colegio, la familia, la empresa… Se convierten en un hervidero de denuncias. Nada bueno se ve en los otros. Cada uno, con su hegemonía de poder, se ve bueno a sí mismo. Y la única referencia es él mismo, con respecto a los demás, así que los demás sobran: deben ser acidificados. Ni una sola virtud se resalta. Y cuando se hace a veces, se hace para obtener alguna recompensa.

    Así se mueve el mundo contemporáneo, el mundo de la civilización, el mundo de la autosuficiencia.

    Si la Bondad está presente, si los dones se siguen derramando ¿cómo es que el hombre los borra, los manipula, recurre a la ley de la casualidad, a la suerte –sin saber lo que es-, se explica a su modo y manera…?

    A su modo y manera… da una versión. Pero deja de ver la Providencia en la actividad de los otros. Deja de ver la virtud. O si la ve, la anota y la valora como enemiga, ¡y la ataca!

    ¿Quién… quién –aparte de sus virtudes-… quién no tiene una versión “oscura” de sus propias actividades? No por él mismo –aunque a veces también, claro- sino por su entorno. Algún defecto tendrá. Algún espacio no estará como debe estar.

    Como alimañas se comportan, buscando ese defecto, ese error. Y así se hace, el convivir, una competencia, un juego entre aprecio y desprecio, con predominio constante de la queja, de la incomodidad…

    Y se hace tan –permitamos la palabra, inapropiada- “universal”, que es difícil revertirlo. ¡Muy difícil! Muy difícil advertir a alguien: 

    .- Oye, pero también tiene esto de bueno.

    .- Sí, sí, sí, pero… es cierto que esto otro no está bien, no es correcto, no es adecuado.

    .- Sí, ya, pero fijémonos también en por qué, busquemos… ¡una mínima bondad!

    .- No, no, no… Bueno, sí, pero… no, no, no. 

    Es obvio que, bajo esas coordenadas, las estelas –ya no huellas-… las estelas del Misterio Creador se queden ahí para la consciencia humana, aunque permanece, continúa infinitamente, la Bondad Providencial. Pero, para la consciencia de la actualidad, es un vaho fino que transcurre… ¡quizás!, de vez en cuando, ¡a lo mejor!

    Si en otros tiempos formaba parte integral del vivir cotidiano, hoy es una anécdota.

    La Llamada Orante nos invita a revisar nuestras posiciones con respecto al vivir cotidiano, con respecto a nuestra consciencia hegemónica, quejumbrosa y… ¡destructora!

    El Sentido Orante nos invita a hacer otras tomas de ese “estar”; a abrir el zoom de esa visión; a que, como orantes que acuden a orar, sean fieles a la escucha, a esa evocación que continuamente hace la Creación.

    Con el continuo ¡despecho!, se establece una cortina que nos impide sentir, percibir… la luminosidad de la Creación, la Bondad esparcida. Y prefiere –por su dominio y poder- el ser, atormentarse… poniendo el cristal del deterioro, el cristal de “sin remedio”, como hábito.

    ¿Y si… y si se cambia de traje? Aunque el hábito no hace al monje, ayuda. 

    Porque además, en este proceso de queja y crítica permanentes –que obnubila cualquier visión virtuosa-, esa actitud se vuelve contra el propio ser, y se auto-flagela lo suficiente como para decir que ése es su “control de calidad”; que se conoce bien y reconoce sus defectos; los asume como “naturales” aunque perjudiquen a los demás. Algunos se contienen hasta ahí. Otros se deprimen tanto, que se colocan en el borde de la autodestrucción.

    Su propia “guerra”, su propia “visión” los destruye. Y el entorno humano ayuda a que eso ocurra.

    La Llamada Orante nos sugiere una actitud de… ¡compasión!…; una actitud de ¡misericordia!, para nosotros mismos y para todos los demás. Una posición ¡valiente!, que apuesta por proyectos, ideas, imaginería, realizaciones… Que no apuesta por el triunfo de su opinión o de su razón, sino que apuesta por la comunión. 

    ¡No caer en la vulgar estancia de la egolatría razonable de “mi verdad”! “No caer en la egolatría razonable de mi verdad”. ¡Por Dios!

    ¡Resulta esperpéntico! Resulta… ¡vulgar!

    Pero, claro, si la mayoría se mueve en ese vaivén… es difícil verse con otro resplandor.

    Sin-duda”, ese camino hacia la extinción tiene mucho que ver con esta postura, con esta posición dedesprestigio” que establece la humanidad, de unos sobre otros, de unos contra otros: mobbing, estrés, inconveniencias, zancadillas, trampas… 

    Puede resultar, todo esto, exagerado. Puede ser. Bendito sea si así es.

    Pero si “por sus actos y palabras los reconoceréis”, no parece ser muy exagerado. A veces parece como si las personas, al hablar, ya hubieran desenvainado el sable, para contestar… hiriendo.

    Y es que… y es que no somos así. No es nuestra naturaleza el camino de la destrucción. No es nuestra presencia en el Universo, el camino de la explosión, de los privilegiados, de los que se presentan en primera línea y deterioran a los otros… 

    Nuestra naturaleza palpita o late en la trascendencia de lo pequeño, en la humildad de lo cotidiano, en la afectividad de las virtudes, ¡en la compasión mutua y la misericordia permanente!

    Y cualquiera que en honradez actúe, y con valentía se vea, se descubrirá en esa naturaleza. Claro, no es la que se lleva, no es la que triunfa, no es la que logra, no es la que establece la ley y el orden, el castigo… No, no es ésa. 

    Pero es que esa naturaleza de detrimento permanente hacia uno mismo y hacia los demás, es producto de un ¡desvarío!…; de un desvarío imitador de la Creación. Una sustitución… semejante o igual al famoso becerro de oro de Moisés: ahora es la estatua, ahora es el triunfalismo, ahora es el descubrimiento, la ciencia, la tecnología…; la permanente dependencia, que nos hace inútiles y nos convierte –obviamente- a cada uno, en caldo de cultivo para agredirnos.

    La Llamada Orante reclama las expectativas que adornan al ser, el momento que parece apropiado para no precipitarse al abismo, y lanzarse a la luz; a congratularse con las virtudes ajenas…; a hacerse “uno” con otros.

    No dejo de ser, cuando hablo de “nosotros”. No dejo de ser quien soy, cuando hablo de “todos”. No abandono –ni mucho menos- la guía Creadora por la que estoy en el Universo y en la vida, sino más bien, cuando somos “nosotros”, es cuando se aquilata y se precisa realmente quién soy; a qué he venido.

    Amar, el aprecio hacia lo que nos rodea, no es una debilidad.

    Respetar el entorno que nos retroalimenta, no es una pérdida de poder.

    Porque, además, en ese juicio permanente, el ser teme pasar al anonimato y no ser tenido en cuenta… Y así que recurre a cualquier aspaviento para que se le valore. La egolatría de la autoestima necesita refuerzo exterior. ¡No es capaz de alimentarse… –porque no ve-, no es capaz de alimentarse del cotidiano estar! No es capaz de alimentarse de las habilidades que la Creación le proporciona, le muestra.

    Nuestra permanencia está evocada hacia la liberación; está diseñada hacia la eternidad…; hacia un infinito de recursos.

    La Piedad se derrama hacia… nuestras misiones. La piedad se derrama hacia nuestras misiones, para que las intenciones se hagan clarividentes, generosas, ¡complacientes!

    ***

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    Providential Goodness of the Creator Mystery are infinite.

    Throughout human history, dances, festivals and tributes have been contemplated... for the rains, harvest, for birth... There was a link, let's call it "primitive", but consubstantial with everyday life.

    To the extent that the being gives explanations for its "reasonable" way of evolution, it does not celebrate the rain, the dawn, neither the eclipse, nor the birth, nor the harvest. It becomes the protagonist of any achievement.

    Little by little he is undoing its communion with Creation, and he is making worship of its capacities, of its resources. And it is becoming a colonial owner of the planet.

    And as "human species" takes over and... manipulates its entire environment, in a productive, profitable, winning, accumulative manner.

    And as might be expected in this process, the control and domination of the species itself in terms of reproduction, expansion, types of coexistence, ways of thinking, ways of living together... based on a pyramid model in which some self-chosen people, with power at all levels, they gradually spread this same model of power in different layers, so that each one feels arrogant, dominant, self-sufficient.

    The power model extends with the "you can" and "you can"...; "where there is a will there is a way"....

    And thus, the Creative footprints vanish. Providential Goodness persists!, but... as the saying goes: "None so blind as those who will not see.". The consciousness of humanity becomes umbilical and -like the symbol of the serpent- devours itself.

    Because, in this domination towards itself, in this domination of "man over man" as humanity, a continuous displeasure is established, a permanent complaint, a corrosive acidity which -even more so- has an impact on his egomania, on his self-importance.

    Except for "warnings", usually envy, lies and prejudice repeatedly hammer coexistence, solidarity and ideals. Every facet is subjected to fierce criticism, typical of "power" -such as the priority model that we have mentioned. And it reaches even the small human communions: school, family, company... They become a hotbed of accusations. Nothing good is seen in others. Everyone, with his hegemony of power, sees himself as good. And the only reference is himself, with respect to the others, so the others are extra for him: they must be acidified. Not a single virtue stands out. And when it is sometimes done, it is done due to some reward.

    This is how the contemporary world moves, the world of civilisation, the world of self-sufficiency.

    If Goodness is present, if gifts continue to be spilled, how is it that man erases them, manipulates them, resorts to the law of chance, to luck -without knowing what it is-, he explains himself in his own way and manner...?

    In his own way and manner... he gives a version. But he fails to see Providence in the activity of others. He fails to see virtue. Or if he does see it, he writes it down and values it as an enemy, and attacks it!

    Who... who -apart from his virtues-... who does not have a "dark" version of his own activities? Not because of himself -although sometimes it does as well, of course- but due to his environment. Some defect will be there. Something will not be as it should be.

    They behave like vermin, looking for that defect, that mistake. And thus, living together becomes a competition, a game between appreciation and contempt, with a constant predominance of complaints, of discomfort...

    And it becomes so –let us allow the inappropriate word- "universal", that it is difficult to reverse it. Very difficult! Very difficult to warn anyone:

    .-Hey, but there's something good about this too.

    .-Yes, yes, yes, yes, but... it's true that this other thing is not right, it's not correct, it's not adequate.

    .-Yes, yes, but let's also look at why, let's look for... a minimum of goodness!

    .- No, no, no, no... Well, yes, but... no, no, no, no.

     

    It is obvious that, under these coordinates, the trails -no longer traces-... the trails of the Creator Mystery remain there for human consciousness, although Providential Goodness remains and continues infinitely. But, for the consciousness of today, it is a fine mist that passes... perhaps, from time to time, perhaps!

    If in other times it was an integral part of everyday life, today it is an anecdote.

    The Prayerful Call invites us to review our positions with regard to daily living, with regard to our hegemonic, complaining and... destructive consciousness!

    The Prayerful Sense invites us to take other shots of this "being"; to open the zoom of this vision; as people of prayer who come to pray, be faithful to listening, to this evocation that Creation continually makes.

    With the continuous "spite", a curtain is established that prevents us from feeling, from perceiving... the luminosity of Creation, the Goodness spread. And the being prefers -by its dominion and power- to torment itself... putting the crystal of deterioration, the crystal of "hopelessness", as a habit.

    What if... what if he changes his suit? Although the habit does not make the monk, it helps.

    Furthermore, in this process of permanent complaint and criticism -which clouds any virtuous vision-, this attitude turns against the self, and is self-flagellating enough to say that this is its "quality control"; who knows himself well and recognises his defects; he assumes them as "natural" even if they harm others. Some people contain themselves to that extent. Others become so depressed that they place themselves on the brink of self-destruction.

    Their own "war", their own "vision" destroys them. And human environment helps this to happen.

    The Prayerful Call suggests to us an attitude of... compassion!...; an attitude of mercy!, to ourselves and to everyone else. A courageous stance, which is committed to projects, ideas, imagery, achievements... That does not bet on the triumph of its opinion or its reason, but on communion.

    Do not fall into the vulgar place of the reasonable egomania of "my truth"! “Not to fall into the reasonable egomania of my truth". For God's sake!

    It's bizarre! It turns out... vulgar!

    But, of course, if the majority moves in that swing... it's hard to see yourself in any other light.

    "Undoubtedly, this road to extinction has a lot to do with this posture, with this position of "discrediting" that humanity establishes, of some people over others, of some against others: mobbing, stress, inconveniences, tripping, traps...

    All this may be exaggerated. It may be. Blessed if it is.

    But if "by their actions and words you will recognize them" does not seem to be much exaggeration. Sometimes it seems as if people, when speaking, have already unsheathed their sabres, in order to reply... by hurting.

    And... we are not like that. Our nature is not the path of destruction. Our presence in the Universe is not the path of the explosion, of the privileged, of those who appear in the front line and deteriorate the others...

    Our nature throbs or beats in the transcendence of the small, in humility of the everyday, in the affectivity of virtues, in mutual compassion and permanent mercy!

    And whoever acts in honesty, and with courage, will discover himself in that nature. Of course, it is not fashionable, it is not the one that triumphs, it is not the one that achieves, it is not the one that establishes law and order, punishment... No, it is not that one.

    But this nature of permanent detriment to oneself and to others, is the result of a derangement!...; of a derangement that imitates Creation. A substitution... similar or equal to the famous golden calf of Moses: now it is the statue, now it is triumphalism, now it is discovery, science, technology...; the permanent dependence, that makes us useless and turns us -obviously- into a breeding ground for aggression.

    The Prayerful Call demands us the expectations that adorn the being, the moment that seems appropriate not to rush into the abyss, and throw oneself into the light; to congratulate on the virtues of others...; to become "one" with others.

    I do not stop being, when I speak of "us". I do not stop being who I am, when I speak of "everyone". I do not abandon -far from it- the Creative guide by which I am in the Universe and in life, but rather, when we are "we", it is when it really becomes clear and precise who I am; what I have come for.

    Love, appreciation of our surroundings, is not a weakness.

    Respecting the environment that feeds us is not a loss of power.

    Because, moreover, in this permanent judgement, the being fears to become anonymous and to not be taken into account... And so, it resorts to any fuss to be valued. The egotism of self-esteem needs external reinforcement. It is not able to feed itself... -because it cannot see-; it is not able to feed itself from its daily being! It is not able to nourish itself with the abilities that Creation gives it, shows it.

    Our permanence is evoked towards liberation; it is designed towards eternity...; towards an infinity of resources.

    Mercy is poured out towards... our missions. Mercy is poured out towards our missions, so that our intentions may become a seer, generous, complaisant!

    ***

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    Y cuanto más la humanidad se esfuerza en la creencia de sus poderes, más se aleja del Misterio Creador, más se aísla en sus pequeños beneficios, en sus huraños procederes; más se aísla en sus poderes regionales, personales…; más se recrea en su mundo.

    Ese “mundo” que se desconecta de los mundos con consciencia de Universo, de los mundos con consciencia de ser creados. 

    Rápidamente se establecen, por sectores, lugares, regiones –hoy llamados “países”-, estructuras de diferentes rigideces… que limitan el umbral de la consciencia y la someten a un sedentarismo costumbrista, manipulador, controlador y castigador.

    ¡Y desde la más temprana infancia!... Para que cuando lleguen a ser adultos, puedan seguir administrando con firmeza ese “inframundo”… secuestrado del mundo de Universos.

    Alejado de… el Misterio Creador, el hombre crea prótesis equivalentes: ciencias, tecnologías, descubrimientos… que tienen valías transitorias, pero que se reponen. 

    Y cada vez con menos recursos… el ser, prontamente se ve asfixiado en su mundo.

    Y se angustia y se desespera, y no le agrada ese estado pero… no tiene recursos –los tiene, pero no los asume- para abrirse al Universo, para abrirse a la Creación. 

    Ante las dificultades, se aísla, se retrae, se recoge…; se angustia con ansiedad deprimida, y se hace impenetrable a palabras, a consejos, sugerencias… Y es así como la humanidad nos relata que el sentido depresivo del ser aumenta de forma muy llamativa.

    Sin duda, muchos factores intervienen ahí, pero el principal y prioritario, desde el Sentido Orante, es el haberse secuestrado –por las ansias de poder, dominio y control- en un inframundo, aislado de la Creación.

    Ese inframundo aislado… cada vez se constriñe más, cada vez se empequeñece más… 

    Y llega a ser una noticia importante, la enfermedad o el fallecimiento del perro de Joe Biden. Una noticia “de portada”.

    Mientras, quedan ahí, como noticias internas y... que requieren búsqueda, guerras, hambres, persecuciones, cárceles, epidemias, inculturas, carencias graves…

    Ese inframundo de aisladas actitudes, de separaciones de Universo, de escasísima consciencia del Misterio Creador… asume, en su prepotencia, la “normalidad” de la existencia de la pobreza, la miseria, el castigo, la ley, la enfermedad, la violencia como una forma más de diálogo…

    Y así, todo lo que tiende al deterioro, todo lo que tiende a “el final”, es considerado racional, lógico... in-evitable. Con lo cual, la intención de reparación, restauración, reanimación, recomposición, revisión… no tiene mucho sentido. 

    La idea de la inexorable procesión de deterioro… inunda la consciencia cotidiana. 

    La queja, el drama, la tragedia, la preocupación… son satélites permanentes… de la luz de cada ser.

    ¡En ese plano se está! Y la Llamada Orante nos reclama que visionemos las evidencias, y busquemos respuestas de Universo, respuestas del Misterio Creador. 

    Dejemos de “sustituir”. Dejemos y abandonemos las prótesis. 

    Hagamos de nuestro estar, de nuestra actitud y de nuestro hacer, una actividad liberadora, de escucha, de relación.

    Cuando se nos llama a orar, debemos recogernos en esa Llamada, no solamente en el momento puntual de “día y hora” en que se produce, sino en el eco que debe… ¡y queda en nosotros!, de manera cotidiana. 

    “Nuestro Auxilio es el Nombre”. Y desde la Llamada Orante… recibimos esa influencia.

    La meditación y la contemplación nos apoyan en esa disposición con la Creación, para crearnos esa consciencia de creación continuada, de renovación permanente, de descubrimientos y aprendizajes liberadores, de compromisos de ayuda, de actitudes solidarias. ¡Que todo ello se plasma!, se ve… en el hacer de cada día.

    Y, bajo esas perspectivas, la ansiedad, la angustia, la tristeza, el desespero… no tienen espacio, no tienen lugar, porque pertenecen a una actitud, a una consciencia restrictiva, protagonista, dominante, ganadora, dogmática… y autosuficiente.

    ***

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    And the more humanity strives in the belief of its powers, the more it moves away from the Creator Mystery, the more it isolates itself in its little benefits, in its sullen actions; the more it isolates itself in its local, personal powers...; the more it entertains in its world.

    That "world" disconnected from the worlds with consciousness of Universe, from the worlds with consciousness of being created.

    Structures of different rigidities are quickly established by sectors, places, regions -today called "countries"- that limit the threshold of consciousness and subject it to a sedentary lifestyle of customs, manipulative, controlling and punishing.

    And from the earliest childhood!.... So when they become adults, they can continue to firmly manage that "underworld"... kidnapped from the world of Universes.

    Away from... the Creative Mystery, man creates equivalent prostheses: sciences, technologies, discoveries... that have transitory values, but which are replenished.

    And with fewer and fewer resources... the being is soon suffocated in his world.

    And he becomes anguished and desperate, and he doesn't like this state but... he doesn't have the resources -he has them, but he doesn't assume them- to open up to the Universe, to open up to Creation.

     Faced with difficulties, he isolates himself, withdraws, retreats...; he becomes anguished with depressed anxiety, and becomes impenetrable to words, advices, suggestions... And this is how humanity tells us that the depressive sense of being increases in a very striking way.

    Undoubtedly, many factors intervene there, but the main and primary one, from the Prayerful Sense, is having been kidnapped -out of a lust for power, dominance and control- in an underworld, isolated from Creation.

    This isolated underworld... is becoming more and more constricted, each time it gets smaller…

    And it becomes big news, the illness or death of Joe Biden's dog. “Headline” news.

    In the meantime, they remain there, as internal news and... that require searching, wars, famines, persecutions, prisons, epidemics, ignorance, and serious shortages...

    This underworld of isolated attitudes, of separations from the Universe, of very little consciousness of the Creator Mystery... assumes, in its arrogance, as "normal" the existence of poverty, misery, punishment, law, illness, violence as one more form of dialogue...

    And thus, everything that tends to deterioration, everything that tends to "the end", is considered rational, logical... un-avoidable. Therefore, the intention of repairing, restoring, reviving, recomposing, revising... does not make much sense.

    The idea of the inexorable procession of deterioration... floods the daily consciousness. 

    Complaint, drama, tragedy, worry... are permanent satellites... of the light of every being.

    This is the level one is in! And the Prayerful Call claims us to see the evidence, and to seek answers from the Universe, answers from the Creator Mystery.

    Let's stop "substituting". Let's give up and abandon prostheses.

    Let us make of our being, our attitude and our actions, a liberating activity, of listening and relationship.

    When we are called to pray, we must gather ourselves in that Call, not only at the precise moment of "day and time" in which it happens, but in the echo that must… and does remain in us, on a daily basis.

    "Our Help is the Name". And from the Prayerful Call... we receive that influence.

    Meditation and contemplation support us in this disposition with Creation, to create in us this consciousness of continuous creation, of permanent renewal, of liberating discoveries and learning, of commitments to help, of solidary attitudes. All this is reflected, it is seen... in our daily actions.

    And, under these perspectives, anxiety, anguish, sadness, despair... have no room, no place, because they belong to an attitude, to a restrictive, protagonist, dominant, winning, dogmatic... and self-sufficient consciousness.

    ***

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    La progresiva e incesante materialización en la realización cotidiana, en base a la renta, el beneficio, la competencia, la preponderancia, hace de la consciencia del estar, una permanente alerta-alarma… cargada de desconfianza y con instintos de supervivencia.

    Pareciera que el dominio –por el deterioro, por la destrucción, por la imposición- se mostrara triunfante en todas las proporciones o escalas, desde las más grandes hasta las personales. 

    El hálito… el hálito del aliento del ánima, del espíritu, de la Creación, languidece a lo lejos…; tiembla. Y continuas muestras de un vivir por rentas, por logros… sin importar las consecuencias, nos advierten de un progresivo, rutinario, impune… movimiento de especie, que ¡asume!... asume ir desapareciendo; asume la violencia gratuita de “uno menos”. La eugenesia eutanásica se hace cada vez más evidente.

    Si en algún momento hubo ideales que protestaban, que pedían, que ¡exigían!… liberarse del yugo productivista, apenas si hay recuerdos.

    Las expectativas de este tiempo en el que estamos son preocupantes. Y nos alertan hacia la necesidad de hacernos expectativas, bajo la referencia Creacional, bajo la tutela… ¡de la vida misma!, que se sabe segura, que se sabe viable, que se sabe saludable; que se sabe capaz de transfigurarse, de transformarse, de repararse, de permanecer.

    Bien es cierto que esta posición no tiene recompensa, no es ganancial, no aporta ahorros… Invierte e invierte permanentemente en la consciencia de saberse presente en un Universo Creador.

    El Llamado Orante nos impele hacia acciones –cualesquiera que sean- que tengan ese eco trascendente, que tengan esa vibración, en la consciencia, de un sentir de Universo; de un sentir de verse y ver… la visionaria realidad, que no es [1]tangente, ¡que no es tangible!… Que es invisible. Y que es a la vez inmanente, en el estar, en el transcurrir.

    Es… hora, ya va siendo hora de acabar con las obsesivas disputas de razones, de explicaciones, de ¡sinrazones!, que llevan a un compartir y a un convivir incómodo, desagradable, cargado de prejuicios, de juicios, de condenas, de críticas ácidas en las que no aparece la palabra amable “hacia”, el comentario grato “por”…, sino que reverdece continuamente la crítica, el descaro de acusar… 

    Eso es deterioro.

    Trascender” es la posición que nos lleva a desprendernos de la queja permanente, de la incomodidad constante, ¡de las demandas impositivas!

    Y aún… aún se está en la disposición-posición de darse cuenta

    Imperioso es el esfuerzo, cierto. Pero entre unos y otros se han de dar cuenta de la necesidad de trascender a la maquinaria maquinista, materialista y posesiva que nos inunda, que nos reclama, que nos premia, que nos castiga.

    Las permanentes y pendientes disputas que quedan ahí latentes, incómodas, guardadas, ¡repelentes!, que tratan de no mostrarse pero… a poco avizor que se sea, se descubren, eso hay que ¡desterrarlo!, ¡diluirlo!; abrirse a esa nueva dimensión de lo transcendente.

    Sin miedo, atreverse a expresar… ¡con vigor!... otra versión de los hechos, otra perspectiva de lo que acontece.

    Advertir –a propósito de ese diálogo ácido y áspero hacia otros-… advertir que es semejante a aquel que apedrea a otros; que ve la paja en el ojo ajeno, y no, la viga en el propio.

    El Sentido Orante nos previene de manera acuciante… a propósito de esta situación; que parece a veces verse lejos, pero que ¡ronda!, está. Y sin ánimo de dañar, está imbuida por un estilo de consciencia poderosa, un estilo de consciencia endiosada, encumbrada en… ¡el ego

    Esa conversión de ego en “nosotros”; esa conversión de nosotros en “Creación”; esa conversión de “nosotros-Creación”, en visiones de... ¡nuevas misiones!, de solidaria comprensión, de condescendencia… pero, a la vez, de rigurosa convicción de que la Bondad es el instrumento, y no, la vara de castigo y la bolita del premio.

    El cuidado de la palabra… El cuidado del prejuicio, el cuidado de la condena

    Cuidado en el sentido de “no ejercicio”. No son los termómetros de la convivencia. Son los usurpadores de ella. Son los que pretenden imponer sus motivaciones, sus razones.

    El asumir al otro, a los otros, con sus naturalezas, con sus actitudes, con sus posiciones, con sus realizaciones… ¡y compartir un sentir, un ideal común!, es la vía para modificar esa consciencia mercantilista… de ganancia, pérdida, razón, sinrazón, premio y castigo.

    Por momentos parece imposible. Por momentos parece que la marea es tan fuerte, el tsunami es tan poderoso… que nos arrastra a casi todos. Tenemos la misión de ser un “¡casi!”, de estar en ese “¡casi!”… con una disposición relevante, reveladora, que escucha, que siente, que expresa, que favorece, que ¡contempla!, y que se ejercita en una disposición complaciente, colaboradora. Que no colabora en la distorsión, en el desentendimiento, en el mirar hacia otro lado cuando se requiere, en la disputa fácil para la apariencia.

    ¡Casi todos!, pero “casi”… 

    “Casi” ha de tener la convicción rigurosa y complaciente de ver a “todos”, y de sentirse “casi”. 

    Y ejercitarse en ello, en el “casi”, sin vergüenza, sin temor a… –seguramente- ser criticado; a ser acusado de estar fuera de la realidad, fuera de… –¡fuera!, ¡fuera!-… y llegar a querer seducirnos por un empleo, una pensión o una seguridad a medio o corto plazo, que nos garantice la vulgar existencia de un tránsito mortuorio. Y que reconocerán como lo evidente, lo natural, lo propio. Y lo ofrecerán como lo que ha de asumirse. Y parecerá dorado y sensato, y puede hacer… ¡puede hacer que el “casi” sea cada vez menor! Pero la marea arrastra, clama y vocifera en su desespero.

    Con la atención presta, con la certeza de la Benevolencia Creadora, con la inspiración creativa que no busca renta, con la disposición disponible de lo evidentemente necesario, con la aceptación complaciente de los “otros”… y el compromiso fiel de evolucionar, de modificar, ¡de restar gravedad y sumar entusiasmo!

    “Restar gravedad y sumar ¡entusiasmo!”.

    Hay que prestar atención; cada vez más atención

    Trascender, es la actitud.

    Creativizarse sin compensación, es la disposición…

    La convicción de una Providencia inagotable, que nos contempla.

    El Aliento certero del Misterio Creador que nos acoge, con su Piedad infinita.

    ¡Ten Piedad!

    Certezas se harán las consciencias que sientan la Benevolencia y la Providencia, cuando transciendan a cada acción, cuando sientan el Amor Creador… y dejen de egolatrizarse con la asediada incidencia del “ganar”.

    Disolver la estaca que se clava como… inevitable.

     

    [1] “Tangente”: que toca

    ***

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    The progressive and incessant materialization in the daily action, based on income, profit, competition, preponderance, makes of the consciousness of being, a permanent alert-alarm... loaded with mistrust and survival instincts.

    It seems that domination –due to deterioration, due to destruction, due to imposition- is triumphant in all proportions or scales, from the largest to the most personal.

    The breath... the breath of the soul, of the spirit, of Creation, languishes in the distance...; it trembles. And continuous signs of living for profit, for achievements… regardless of consequences, warn us of a progressive, routinary, unpunished... movement of the species, that assumes!... assumes its disappearance; assumes the gratuitous violence of "one less". Eugenics euthanasia is becoming more and more evident.

    If at one point there were ideals that protested, required, demanded!... for freedom from the  productive yoke, there are hardly any memories of it.

    The expectations of the times we are living in are worrying. And they alert us to the need to have expectations, under the Creative reference, under the custody… of life itself!, which knows it is safe, that knows it is viable, healthy; capable of transfiguring itself, of transforming itself, of repairing itself, of remaining.

    It is true that this position has no reward, no profit, and no savings…. It invests and invests permanently in the consciousness of being present in a Creator Universe.

    The Prayerful Call impels us to actions -whatever they may be- that have that transcendent echo, and vibration, in consciousness, of a feeling of the Universe; to see oneself and seeing... the visionary reality, which is not tangible!... but invisible. And it is at the same time immanent, in being, in passing by.

    It is... time, it is high time to put an end to obsessive disputes of reasons, explanations, of unreason, that lead to an uncomfortable, unpleasant sharing and living together, loaded of prejudices, judgements, condemnations, acid criticisms in which the kind word "to", the pleasant comment "for” do not appear… but the criticism, the impudence to accuse continuously bloom... 

    This is deterioration.

    "To transcend" is the position that leads us to get rid of the permanent complaint, constant discomfort, and imposing demands!

     And still... one is still in the disposition-position to realise it.

     It is true that the effort is imperious. But between each other they have to realise the need to transcend the machinist materialistic and possessive machinery that inundates us, that claims on us, that rewards us, that punishes us.

    The permanent and pending disputes that remain latent, uncomfortable, hidden, repellent!, that try not to be seen but... no matter how little we could see, they are discovered, we must banish it!, dilute it!; opening oneself up to this new dimension of the transcendent.

    Without fear, daring to express... with vigour!... another version of events, another perspective of what is happening.

    To warn -regarding this acid and harsh dialogue towards others-... to warn that it is similar to the one who stones others; who sees the straw in another's eye, and not the beam in his own.

    The Praying Sense warns us in a pressing way... about this situation, that sometimes seems to be far away, but it is hovering about, it is there! And without wishing to harm, it is imbued by a style of powerful consciousness, a style of consciousness that is deified, elevated in... ego!

    That conversion of ego into "us"; that conversion of "us" into "Creation"; that conversion of "us-Creation", into visions of.... new missions, of solidary understanding, of condescension... but, at the same time, of rigorous conviction that Goodness is the instrument, and not the rod of punishment and the ball of reward.

    The attention for the word... Attention with prejudice. Attention with condemnation.

     Attention in the sense of "non-exercise it". They are not the thermometers of coexistence. They are the usurpers of it. They are the ones trying to impose their motivations, their reasons.

    Assuming the other, the others, with their natures, their attitudes, their positions, their achievements... and sharing a common feeling, a common ideal!, is the way to modify this mercantilist conscience... of profit, loss, reason, unreason, reward and punishment.

    At times it seems impossible. At times it seems that the tide is so strong, the tsunami is so powerful... that it sweeps almost all of us away. We have the mission of being "almost!", to be in that "almost!"... with a relevant, revealing disposition, that listens, that feels, that expresses, that supports, that contemplates, and exercises a complaisant cooperative disposition. It does not collaborate in distortion, in disengagement, in looking the other way when required, in the easy dispute for the sake of appearance.

    Almost everyone!, but "almost"... 

    "Almost" has to have the rigorous and complaisant conviction of seeing "everyone", and of feeling "almost".

    And to practice it, in the "almost", without shame, without fear of... -probably- being criticised; or being accused of being out of touch with reality, out of... -out! out!-... and wanting to be seduced by a job, a pension or a medium or short-term security that guarantees us the vulgar existence of a mortuary transit. And that will be recognised as the obvious, the natural, the appropriate. And they will offer it as something to assume. And it will seem golden and sensible, and it can make... it can make the "almost" less and less! But the tide sweeps, cries and roars in its despair.

    With ready attention, with the certainty of Creative Benevolence, with creative inspiration that does not seek profit, with the available disposition of what is obviously necessary, with the complaisant acceptance of "others"... and the faithful commitment to evolve, to modify, to reduce importance and add enthusiasm!

    “Reduce importance and add enthusiasm!”.

    It is necessary to pay attention; more and more attention… 

    Transcending is the attitude.

    Being creative with oneself without compensation is the disposition...

    The conviction of an inexhaustible Providence that contemplates us.

    The accurate Breath of the Creative Mystery welcomes us with its infinite Mercy.

    Have mercy! 

    Certainties will become the consciousness that feel the Benevolence and the Providence, when they transcend into every action, when they feel Creator Love... and stop egomania with the besieged incidence of "winning".

    Dissolve the stake that is nailed in as... inevitable.

    ***

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    Tierno se muestra el amanecer con sus claridades, con sus nuevos sonidos, con sus nuevos cantos. Los verdes resplandecen… y cambian de tonos. La suave brisa se desplaza según nuevos caminos.

    Mientras, el ser de humanidad despierta y entra en su vigilia. En la vigilia de la luz. 

    Y despierta con sus preocupaciones, con sus planificaciones, con sus estrategias, con sus humores…

    Y pareciera que es… un día más, igual que otro.

    Y pareciera que todo es crónico.

    Y todo marcha hacia el desespero, la preocupación, el problema, la dificultad.

    La humanidad se ha hecho ajena a todo lo viviente, al llegar a dominarlo, a controlarlo, a manipularlo… Y se refugia en su especie, como la forma más culminante de la arrogancia de su poder. 

    Y éste trata de convencer a aquél; aquél trata de dominar al otro; el otro establece un miedo: la incapacidad que le da la escena de ser… el protagonista.

    Son muy diversas, y diríamos que casi infinitas, las variables que se suceden en una especie umbilicalizada, egolatrizada… Y que cuando se produce algún movimiento de sintonía, de comunicación, de preocupación por el entorno, se hace, sí, ocurre, pero la mayoría de las veces, acompañado del interés, la ganancia, la seguridad… y un largo etcétera que condiciona ese interés por ese entorno, y lo salpica de timidez o de miedo o de arrogancia o de triunfo…

    Toda la biodiversidad entusiasta de los primeros claros de la vigilia, queda abolida por el interés y la exigencia de cada ser.

    Puede resultar exagerado, sí, pero… si honestamente el ser se visiona dentro de la humanidad en la que habita, no tendrá muchas dificultades en descubrir que quiere esto, aquello y lo otro; que rechaza esto, aquello y lo otro; que le gusta más esto o aquello; que entra en una dualidad constante.

    El ser –como vida referenciable- ha “desconectado” su posición con respecto a la Creación. Se ha declarado en huida ante el Misterio Creador. 

    Busca encontrarse a sí mismo… y exigir lo que necesita, lo que precisa.

    Las incapacidades, las inutilidades, las dificultades… y ese largo etcétera por conseguir solucionar, abruman al ser. Pero se auto-abruma él mismo. Porque, en realidad, le pide al mundo que sea hecho a imagen y semejanza de él. 

    Y quiere que aquello sea verde o marrón, y quiere que aquél cante más o menos, y quiere que el otro obedezca, y quiere que aquél no tenga humor… 

    ¿Resulta exagerado…? ¿O es una preocupación constante el querer –“querer”, ¿eh?- el querer que los aconteceres sean, y las personas sean… lo que cada uno piensa que deben ser.

    Y no se percata, el ser, de que ha sido creado con unos recursos, unos medios, unas posibilidades; que ha sido puesto ahí, en ese lugar, en esa comunidad, en ese país, en esa… especial y excepcional posición. Y “excepcional”, porque no hay otra igual.

    La condescendencia que tiene la Creación hacia lo creado es… INSUPERABLE. 

    Y en la medida en que el ser se asume y se adapta a sus recursos, a sus medios, a sus capacidades… y deja de compararse y deja de exigir, pedir y ¡sufrir!… porque las cosas no son como quiere que sean, y deja –en consecuencia- de ejercer en lo que es y para lo que ha sido creado; en la medida en que se recupera la unicidad, la excepcionalidad, lo extraordinario de cada ser, cada uno se sentirá en la plenitud y, antes de querer, dará, en base a sus recursos, sus dones… 

    Dará… bajo la referencia de ese Misterio, bajo la referencia de que todo está dispuesto para que el equilibrio, la armonía, lo imprevisible, lo inesperado, lo sorprendente, la suerte, la imaginería, la fantasía… pueda ejercitarse.

    Esto puede resultar muy parabólico y muy exagerado, como la posición del principio pero en el sentido opuesto. Pero está ahí, y por momentos los seres despuntan en lo que son… y los demás descubren su valía y su necesidad.

    Es preciso recabar en las capacidades, en el impulso y en el entusiasmo que cada ser tenga. 

    Es preciso vivirlo con la humildad necesaria para no aspirar al continuo triunfo o éxito o logro, sino al continuo darse según la referencia, comunicarse, aceptarse, adaptarse… y así evolucionar en la realización, sin sentimientos de “querencia”; con la certeza de que la Llamada Orante estará ahí, ESTÁ AHÍ, presente.

    Y cuando la demandamos por necesidades, acude de inmediato. Y nos orienta, aunque no sea a nuestro gusto.

    Nunca estamos solos, merced a nuestras capacidades. Siempre está el Aliento prometedor, evidente y sugerente.

    Pero ocurre que el ser se obsesiona consigo mismo y con lo que otros dicen que sea; otros te dicen cómo y otros te dicen por qué… y muy pocos se reservan en lo que son… y aceptan lo que el otro es.

    Es la hora –¡urgente!- de la necesidad de dar cumplimiento a nuestras identidades, gestadas desde el Misterio Creador. 

    Es la hora de asumir nuestras capacidades, y desarrollarlas.

    Es la hora de ¡sincerarse!... sin comparaciones.

    Es la hora de descubrirse en la unicidad, en la excepcionalidad, y en lo único que es cada ser.

    Es AHORA, en la hora… 

    No hay “luego”. 

    Es muy tarde.

    ***

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    Tender is the dawn with its brightness, with its new sounds, with its new songs. The greens shine... and change tones. Gentle breeze moves along new paths.

    Meanwhile, the being of humanity awakens and enters its vigil. Vigil of Light.

    And he wakes up with his worries, with his planning, with his strategies, with his moods…

    And it seems to be... just another day, just like any other day.

    And it seems that everything is chronic.

    And everything goes towards despair, worry, trouble, difficulty.

    Humanity has become alien to all living things, by coming to dominate, control and manipulate them... And it takes refuge in its species, as the highest way of the arrogance of his power.

    And this one tries to convince the other; the other one tries to dominate someone else; the other establishes fear: the inability that gives to be in the scene of being... the protagonist.

    The variables that occur in an ‘umbilicalised’, ‘egolatrised’ species are diverse, and we would say almost infinite... And when there is some movement of harmony, communication, of concern about the environment, it happens, yes, it happens, but most of the time, accompanied by interest, profit, security... and a long etcetera that conditions that interest about that environment, and sprinkles affects it with shyness or fear or arrogance or triumph...

    All the enthusiastic biodiversity of the first clarity of the vigil is abolished by the interest and demands of each being.

    It may be exaggerated, yes, but... if the being honestly sees himself within the humanity he inhabits, he will not have much difficulty in discovering that he wants this, that and the other; that he rejects this, that and the other; that he likes this or that better; that he enters into a constant duality.

    The being -as referable life- has "disconnected" its position with regard to Creation. He has declared himself on the run from the Creator Mystery.

    He seeks to find himself... and to demand what he needs, what he requires.

            Disabilities, uselessness, difficulties... and that long etcetera to be solved, overwhelm the being. But he overwhelms himself. Because, he, actually, demands to the world to be made as his image and likeness.

    And he wants that thing to be green or brown, and he wants that person to sing more or less, and he wants the other to obey, and he wants the other one to be humourless...

    Is it exaggerated…? Or is it a constant preoccupation wanting –“to want", eh?- Wanting events to be, and people to be... what everyone thinks they should be.

    And the being does not realise that it has been created with some resources, some means, some possibilities; that he has been placed there, in that place, in that community, in that country, in that... special and exceptional position. And it is "exceptional" because there is no other one like it.

    The condescension that Creation has towards the created is... UNSURMOUNTABLE.

    And to the extent that the being assumes and adapts to its resources, its means, its capabilities... and stops comparing itself and stops demanding, asking and suffering!... because things are not the way he wants them to be, and consequently he ceases to exercise what he is and what he has been created for; to the extent that uniqueness, exceptionality, the extraordinary of each being is recovered, each one will feel in fullness and, before wanting, he will give his gifts, according to his resources.

    He will give... under the reference of that Mystery, under the reference that everything is arranged so that balance, harmony, the unpredictable, unexpected, surprising, luck, imagery, fantasy... can be exercised. 

    This can be very parabolic and very exaggerated, like the position at the beginning but in the opposite direction. But it is there, and at times beings stand out in what they are... and others discover their worth and their need.

    It is necessary to insist on the capabilities, momentum and enthusiasm of each individual.

    It is necessary to live it with the required humility in order to not aspire to continuous triumph or success or achievement, but to continuously give oneself according to the reference, communicating, accepting, adapting... and thus to evolve in the realisation, without feelings of "wanting"; with the certainty that the Praying Call will be there, IS THERE, present.

    And when we demand it for need, it comes to us immediately. And it guides us, even if it is not to our liking.

    We are never alone, thanks to our abilities. There is always the Promising, obvious and suggestive Breath.

    But it happens that the being becomes obsessed with itself and with what others tell it to be; some people tell you how and others tell you why... and very few reserves themselves in what they are... and accept what the other is. 

    It is time -urgent!- of the need to fulfil our identities, gestated from the Creator Mystery.

    It is time to assume our capabilities, and develop them.

    It's time to be honest... without comparisons!

    It is the time to discover oneself in uniqueness, exceptionality and what is unique of each being.

    It is NOW, is the time....

    There is no "after".

    It is too late.

    ***

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PRAYER

The prayer we practice does not belong to any religion. We believe prayer can be a liberating and healing instrument. It is referenced in Creation and, without naming them, in the different Forces that animate us. Our belief that prayer is an essential element, led us to create a space dedicated exclusively to prayer: “The House of the Sound of Light” located in a farmhouse in the Basque Country, in the province of Vizcaya. There, prayer encounters and retreats are held.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ
“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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